Este deporte se promulgó oficialmente en Puerto Rico mediante decreto del gobernador español, Don Miguel A. de Muesas, el 5 de abril de 1770.
Ha atravesado por tres épocas:
- La Época Antigua
- La Época Romántica
- La Época Moderna
La Época Antigua data del 5 de abril de 1770 hasta el año 1898, cuando la dominación Norteamericana trajo consigo la prohibición del deporte en nuestra isla. Durante esta época el progreso se estancó acentuando la pobre calidad de los gallos y la carencia total de facilidades de juego.
La Época Romántica empieza con la prohibición hasta el año 1933 en que se opera un cambio. Este período se caracterizó por las jugadas clandestinas en alejados parajes y en abierto desafío a las autoridades. Comienza luego un marcado entusiasmo y se trata de mejorar la raza importando gallos de España y Cuba clandestinamente.
La Época Moderna comienza en el año 1933 hasta la actualidad y se distingue por la derogación de la prohibición y la promulgación en Puerto Rico de nuevas Leyes y Reglamentos aceptando las peleas de gallos como un deporte. El 12 de agosto de 1933 se aprueba la Ley de Gallos bajo la gobernación del Honorable Robert Gore, el entonces Gobernador de Puerto Rico, donde se elimina la prohibición y se declara instituido deporte.
Todo este progreso se debe en gran parte al Honorable Rafael Martínez Nadal, Legislador y deportista, cuyo amor por el deporte lo llevó a luchar incansablemente hasta conseguir la aprobación de la mencionada ley, la cual fue firmada por el gobernador americano con una pluma del famoso gallo Justicia del senador Martínez Nadal. Por todo lo que hizo por el más típico de nuestros deportes, hoy día a Don Rafael Martínez Nadal se le conoce como el “Padre de la Ley de Gallos” y se le honra con un torneo de gallos a nivel Estatal.
La primera gallera que se estableció bajo esta ley fue la Gallera El Recreo del Sr. Ruiz Soler en Guaynabo. La segunda fue la Gallera Canta Gallo en el área de Isla Verde y el primer “coleador” lo fue un gallero con el mote de “Maningo”. Durante el 1934 se construyó en Guaynabo la Gallera Borinquen de Martínez Nadal la cual ofrecía por primera vez comodidades a los deportistas y fanáticos en general y fue la primera que frecuentó una mujer.
La calidad de los gallos ha mejorado notablemente, se juegan grandes sumas de dinero y hay un marcado aumento de la importación de gallos de pura raza.
Actualmente en Puerto Rico se encuentra a la cabeza de todos los países que practican este deporte en todos los aspectos anteriormente mencionados. En la actualidad están frecuentando nuestras galleras bancas Norteamericanas, Cubanas, Dominicanas, Venezolanas, etc., lo que le da un matiz internacional.
La inversión en galleras, equipo, espuelas postizas y otros, es de muchos millones de dólares y el deporte genera sobre 40,000 empleos directos e indirectos a personas que han hecho de su trabajo dentro del deporte su modo de vida.
El Departamento de Recreación y Deportes a través de la Oficina de Gallos aplica las leyes y reglamentos que regulan el deporte de gallos en Puerto Rico. Toda gallera deberá proveerse anualmente de una licencia por la cual pagará una cantidad de dinero de acuerdo a su clasificación, así mismo, deberán hacerlo los Jueces de Valla, Jueces de Inscripción, Jueces Auxiliares y Técnicos de Limpieza de esta manera quedan autorizados oficialmente para operar y ejercer sus funciones en el lugar que les corresponda.